TEMAS QUE TRATO
«Cuando ya no podemos cambiar una situación, tenemos el desafío de cambiarnos a nosotros mismos.» — Viktor Frankl,
TEMAS QUE TRATO
ADICCIONES
Trabajo con diferentes tipos de adicciones, tanto con sustancia como sin sustancia, entendiendo que cada caso y cada persona son diferentes. El objetivo no es imponer un camino determinado, sino acompañar el proceso desde la comprensión, el respeto y el conocimiento de las circunstancias de cada persona.
Antes de intervenir, considero importante conocer qué está ocurriendo, cómo se ha desarrollado la situación y qué lugar ocupa la adicción en la vida de la persona. A partir de ahí, trabajamos sobre los objetivos que quiere conseguir y sobre los cambios que está preparado/a para afrontar.
No se trata de coartar la libertad ni de tomar decisiones por la persona, sino de acompañar, orientar y aportar herramientas para que pueda tomar decisiones más conscientes y avanzar hacia aquello que considera importante para su vida.
El acompañamiento puede incluir también a la familia o personas cercanas, ya que la adicción no afecta únicamente a quien la experimenta. Ofrezco un espacio para comprender lo que está sucediendo, aprender cómo acompañar sin asumir responsabilidades que no corresponden y cuidar también el bienestar de quienes están alrededor.
TERAPIA DE PAREJA
Entiendo la pareja como el encuentro entre dos personas independientes que deciden compartir un camino y construir un proyecto en común. Para mí, una relación de pareja implica que ambas personas puedan participar, decidir y sentirse parte de aquello que construyen juntas, sin dejar de lado sus propias necesidades, deseos e identidad.
A lo largo de la vida pueden aparecer cambios, dificultades o situaciones que afectan a la relación y hacen que comunicarse, llegar a acuerdos o sentirse comprendido por el otro resulte más complicado. En esos momentos, contar con un espacio externo puede ayudar a mirar la situación desde otra perspectiva, comprender lo que está viviendo la otra persona y recuperar la empatía, sin dejar de escuchar y cuidar las propias necesidades.
La terapia de pareja ofrece un espacio seguro y sin juicios en el que ambos puedan expresar lo que sienten y necesitan sin que cada conversación termine convirtiéndose en un conflicto. Aprender a comunicarse de una manera diferente es, muchas veces, el primer paso para poder escucharse, comprenderse y encontrar nuevas formas de relacionarse.
El objetivo no es decidir quién tiene razón, sino ayudar a que ambos puedan entender qué está ocurriendo en la relación y construir, juntos, el camino que quieren seguir.
ANSIEDAD
La ansiedad puede aparecer en diferentes momentos de nuestra vida y no siempre se manifiesta de la misma manera. Puede sentirse como una preocupación constante, dificultad para desconectar, sensación de estar desbordado/a, miedo, tensión o incluso como síntomas físicos que no siempre sabemos explicar.
En terapia, el objetivo no es simplemente hacer que la ansiedad desaparezca, sino comprender qué está ocurriendo y qué la está manteniendo. Trabajamos para reconocer las señales que aparecen, entender qué hay detrás de ellas y desarrollar herramientas que permitan afrontar las situaciones difíciles de una manera diferente.
Encontrar un espacio en el que poder parar, ordenar lo que está pasando y entenderse mejor puede ser el primer paso para recuperar cierta sensación de calma y confianza.
DEPRESIÓN
Atravesar una depresión puede hacer que actividades que antes resultaban sencillas pierdan sentido o que aparezca una sensación de cansancio, vacío, tristeza o desconexión. En ocasiones, incluso puede resultar difícil encontrar la motivación para hacer cambios o pedir ayuda.
La terapia ofrece un espacio para comprender lo que está sucediendo sin juzgarse por cómo uno se siente. Vamos trabajando poco a poco sobre aquello que está afectando al bienestar, recuperando recursos, conectando con las propias necesidades y buscando pequeños pasos que permitan volver a sentirse más presente en la propia vida.
No se trata de exigir estar bien rápidamente, sino de acompañar el proceso respetando el ritmo de cada persona y trabajando hacia una vida que vuelva a tener sentido.
CRISIS VITALES
Hay momentos en los que la vida cambia y necesitamos tiempo para encontrar nuestro lugar de nuevo. Una separación, un cambio laboral, una pérdida, dificultades familiares, una etapa de incertidumbre o incluso una decisión importante pueden hacernos sentir desorientados/as y cuestionarnos muchas cosas.
Una crisis vital no siempre significa que haya algo que esté funcionando mal. A veces es una señal de que algo ha cambiado y necesitamos adaptarnos a esa nueva realidad.
En terapia podemos crear un espacio para detenernos, ordenar lo que estamos viviendo y entender qué necesitamos en este momento. El objetivo es poder afrontar los cambios con mayor claridad, tomar decisiones desde un lugar más consciente y encontrar una nueva forma de avanzar sin perder de vista aquello que es importante para nosotros.